martes, 1 de febrero de 2011

Oración del exorcismo menor de San Benito y los sacramentales.

Oración en Latín:

Crux Sacra Sit Mihi Lux
Non Draco Sit Mihi Dux
Vade Retro Satana
Numquam Suade Mihi Vana
Sunt Mala Quae Libas
Ipse Venena Bibas

Oración en Español:

Mi luz sea la Cruz Santa
No sea el demonio mi guia
¡Apartate Satanás!
Nunca sugieras cosas vanas
Pues maldad es lo que brindas
bebe tú mismo el veneno

La Cruz del Santo Padre Benito es la Cruz mas utilizada en el ministerio de la liberación y el Exorcismo, es un Sacramental utilizado para alejar los efectos de los ataques y tentaciones del demonio.

Los sacramentales son "signos sagrados con los que, imitando de alguna manera a los sacramentos, se expresan efectos, sobre todo espirituales, obtenidos por la intercesión de la Iglesia. Por ellos, los hombres se disponen a recibir el efecto principal de los sacramentos y se santifican las diversas circunstancias de la vida" -Catecismo #1667; Cf. Ley Canónica (Canon 1166).

Otros sacramentales, por nombrar algunos, son:
El escapulario
El detente del Sagrado Corazón de Jesús
Velas y palmas benditas
Cualquier objeto bendecido por un Diácono o Sacerdote
Agua Bendita y Exorcisada
Sal bendita o Exorcisada
Aceite bendito o Exorcisado
Aceite de los catecúmenos

El uso y portación de sacramentales aleja las tentaciones del demonio o las hace mas débiles, otorgan la salud espiritual y corporal, aleja la influencia del demonio en nuestros hogares, trabajo, vias donde transitemos.

En una revelación de las Benditas ánimas del purgatorio a María Simma, en su libro Sáquennos de aquí le revelan que asperjar agua bendita en el automóvil, disminye en un 80% los accidentes automovilísticos.

Yo he sido un afortunado que por la devoción a San Miguel, San Benito, y las ánimas del purgatorio, tuve la Gracia de Dios que por su intercesión me libraran de un accidente donde hubiera perecido toda mi familia.

Resulta que me dormí manejando, y hasta ahí me acuerdo, que iba atras de un automóvil, posteriormente desperté no se cuánto tiempo, rebasando en el carril de alta velocidad de la autopista, mis oraciones y mis sacramentales, por la Gracia de Dios me salvaron de perecer en un accidente y mi familia conmigo, por lo tanto, he vuelto a nacer.

Aparte de pedir incesantemente la protección Divina, y pedirle que me libre de cualquier muerte en accidentes, ataques de espíritus malignos, ya sean de vivos o muertos, etc. porto en el carro, en mi pecho mis medallas, agua, velas en mi hogar, asperjo agua bendita y la ofresco en sufragio de las ánimas, para atraer la gracia de Dios y perfeccionarme día a día rumbo al destino eterno, Dios me libre de caer en las garras del maligno en mi hora fatal.

Varios amigos mios, han detenido los ataques de espíritus malignos contra ellos por las noches, con el uso y la asperción de sacramentales en sus dormitorios, así como en su hogar en general. La Fé mueve montañas.

Cuando las relaciones intra y extra familiares son adversas, el uso de sacramentales y la oración al Ángel de la guarda son claves para lograr la armonía en las personas, hijas de Dios, a quien el Altísimo quiere ver reconciliados.

Diversas formas de sacramentales
Catecismo:

#1671 Entre los sacramentales figuran en primer lugar las bendiciones (de personas, de la mesa, de objetos, de lugares). Toda bendición es alabanza de Dios y oración para obtener sus dones. En Cristo, los cristianos son bendecidos por Dios Padre "con toda clase de bendiciones espirituales" (Ef. 1:3). Por eso la Iglesia da la bendición invocando el nombre de Jesús y haciendo habitualmente la señal santa de la cruz de Cristo.

#1672 Ciertas bendiciones tienen un alcance permanente: su efecto es consagrar personas a Dios y reservar para el uso litúrgico objetos y lugares. Entre las que están destinadas a personas -que no se han de confundir con la ordenación sacramental- figuran la bendición del abad o de la abadesa de un monasterio, la consagración de vírgenes, el rito de la profesión religiosa y las bendiciones para ciertos ministerios de la Iglesia (lectores, acólitos, catequistas, etc.). Como ejemplo de las que se refieren a objetos, se puede señalar la dedicación o bendición de una iglesia o de un altar, la bendición de los santos óleos, de los vasos y ornamentos sagrados, de las campanas, etc.

#1673 Cuando la Iglesia pide públicamente y con autoridad, en nombre de Jesucristo, que una persona o un objeto sea protegido contra las asechanzas del maligno y sustraída a su dominio, se habla de exorcismo. Jesús lo practicó (Cf. Mc 1:25s), de El tiene la Iglesia el poder y el oficio de exorcizar. (Cf. Mc 3:15; 6:7.13; 16:17). En forma simple, el exorcismo tiene lugar en la celebración del Bautismo. El exorcismo solemne sólo puede ser practicado por un sacerdote y con el permiso del obispo. En estos casos es preciso proceder con prudencia, observando estrictamente las reglas establecidas por la Iglesia. El exorcismo intenta expulsar a los demonios o liberar del dominio demoníaco gracias a la autoridad espiritual que Jesús ha confiado a su Iglesia.

Muy distinto es el caso de las enfermedades, sobre todo psíquicas, cuyo cuidado pertenece a la ciencia médica. Por tanto, es importante asegurarse, antes de celebrar el exorcismo, de que se trata de una presencia del Maligno y no de una enfermedad. (Cf. CIC can. 1172).

Entre los sacramentales hay una gran variedad de oraciones. Los sacramentales aparecen en el catecismo bajo "Otras Celebraciones Litúrgicas": incluyen funerales, exorcismos, bendiciones de personas, consagración y bendición de objetos. También la religiosidad popular: "veneración de reliquias, visita a santuarios, peregrinaciones, procesiones, el vía crucis, las danzas religiosas, el rosario, las medallas, etc." (Catecismo 1674) Otros sacramentales son la señal de la cruz, el escapulario y las velas.

Diferencia entre Sacramentos y Sacramentales:
Institución:Los sacramentos: instituidos por Cristo para otorgar gracia.
Los sacramentales: instituidos por la Iglesia con la autoridad investida a ella por Cristo para cumplir su misión.

Forma en que la gracia se recibe:Los sacramentos confieren la gracia ex opere operato (por la misma acción del sacramento). Un sacramento no puede dejar de comunicar la gracia prometida por Cristo siempre que se administre validamente. El sacramento confiere gracia mientras la persona que lo recibe no ponga un obstáculo en el camino. La gracia del sacramento no depende de los méritos ni la santidad del ministro.
Los sacramentales comunican la gracia ex opere operantis ecclesiae. Literalmente del latín: "por la acción de la Iglesia que obra". Los sacramentales reciben su eficacia de los méritos de la persona que reza y de los méritos y oraciones de La Iglesia como Cuerpo Místico de Cristo.

Los sacramentales no confieren la gracia del Espíritu Santo a la manera de los sacramentos, pero por la oración de la Iglesia preparan a recibirla y disponen a cooperar con ella. "La liturgia de los sacramentos y de los sacramentales hace que, en los fieles bien dispuestos, casi todos los acontecimientos de la vida sean santificados por la gracia divina que emana del misterio pascual de la pasión, muerte y resurrección de Cristo, de quien reciben su poder todos los sacramentos y sacramentales, y que todo uso honesto de las cosas materiales pueda estar ordenado a la santificación del hombre y a la alabanza de Dios" (SC 61). -Catecismo #1670


Jesús, María y José, San Miguel, San Benito, intercedan a Dios por la salvación de mi alma. 

Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.

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